DMC del norte de África × Tatiana Reuil
El contexto
Una DMC consolidada del norte de África está desarrollando un libro que se convertirá en una herramienta importante de comunicación y posicionamiento tanto para la empresa como para su fundadora.
El libro ofrece una oportunidad para acercar el conocimiento cultural del destino a una audiencia internacional más amplia y, al mismo tiempo, influir en cómo esa audiencia comprende la cultura que la marca representa.
Si bien el proyecto inmediato es un libro, el desafío subyacente es relevante para cualquier forma de comunicación de marca:
¿Cómo comunicamos una cultura a una audiencia internacional de una manera que la haga más comprensible sin aplanarla, simplificarla ni hablar en nombre de la propia cultura?
El problema
Cuando los expertos de destinos cuentan historias sobre su propia cultura, naturalmente escriben desde el contexto cultural que conocen.
Las audiencias internacionales se encuentran con esas mismas historias desde fuera de ese contexto, llevando consigo diferentes referencias, supuestos y preguntas.
Lo que para quien cuenta la historia resulta obvio puede ser desconocido para la audiencia.
Lo que parece autoexplicativo puede necesitar contexto.
Y lo que parece una simple historia sobre comida, tradición o vida cotidiana puede contener capas de significado cultural que una audiencia internacional no tiene forma de ver.
Por lo tanto, el desafío no es la falta de conocimiento cultural.
Es la brecha entre la expertise cultural y la accesibilidad cultural.
Y esa brecha importa porque cada pieza de comunicación sobre un destino contribuye a construir la historia que las audiencias tienen sobre esa cultura.
La oportunidad estratégica
Identifiqué una oportunidad para incorporar una perspectiva intercultural al proceso editorial: no para explicar el destino en nombre de su experta, sino para ayudar a analizar cómo la cultura y sus propias narrativas están siendo comunicadas a una audiencia internacional.
La pregunta no es solamente “¿Qué queremos que las audiencias internacionales sepan sobre nuestra cultura?”
También es “¿Cómo va a encontrarse, interpretar y comprender una audiencia internacional con la historia que estamos contando sobre ella?”
Esto genera una manera diferente de pensar el storytelling cultural.
Nos permite ir más allá de contar una historia interesante sobre un destino y empezar a pensar intencionalmente en cómo ese destino y su cultura son comprendidos.
La solución
Estoy trabajando en una Alianza Editorial Intercultural durante el desarrollo del libro.
La aplicación inmediata es el manuscrito, pero el enfoque parte de una pregunta de comunicación de marca más amplia:
¿Cómo puede una organización comunicar su expertise cultural y, al mismo tiempo, hacer que sus propias narrativas culturales sean más accesibles para audiencias internacionales?
Abordo el material desde dos perspectivas simultáneamente:
Un conocimiento académico de la cultura y los procesos interculturales + la perspectiva de un viajero internacional que se encuentra con el material desde fuera de esa cultura.
Esto me permite identificar oportunidades para hacer que los significados culturales sean más visibles, accesibles y atractivos, preservando al mismo tiempo la voz, el expertise y la autoría de quien cuenta la historia.
Mi rol
Participo como estratega intercultural y lectora externa, apoyando el expertise existente de la autora (DMC CEO & Founder) en lugar de reemplazarlo.
El trabajo se centra en identificar la dimensión cultural detrás de la comunicación y preguntarnos:
- ¿Qué podría preguntarse naturalmente una audiencia internacional?
- ¿Dónde podría un contexto cultural adicional generar una comprensión más profunda?
- ¿Qué supuestos podría traer una audiencia a esta narrativa?
- ¿Dónde existe una oportunidad de revelar más significado sin sobreexplicar?
- ¿Cómo puede el expertise cultural volverse más accesible sin simplificarse?
- ¿Qué historia sobre esta cultura estamos comunicando finalmente y cómo podría ser interpretada por alguien externo a ella?
El objetivo no es agregar otra voz al libro. Es ayudar a que la voz cultural que ya existe pueda llegar más lejos.
El valor
Aunque el trabajo se está aplicando a un libro, el mismo enfoque puede utilizarse para cualquier comunicación destinada a posicionar un destino, una marca o una experiencia cultural, incluyendo:
Libros · Campañas de marketing · Documentales · Contenido para redes · Sitios web · Brand storytelling · Experiencias turísticas · Materiales educativos
La oportunidad
- Hacer que una comunicación culturalmente estratégica sea más accesible para audiencias internacionales
- Revelar significados más profundos detrás de tradiciones, prácticas y narrativas
- Anticipar preguntas y supuestos culturales antes de que lleguen a la audiencia
- Fortalecer la conexión entre expertise cultural y comprensión de la audiencia
- Apoyar un posicionamiento más sólido como autoridad cultural confiable
- Construir mayor awareness y comprensión del destino a través de una comunicación cultural más intencional
La idea más amplia
Este proyecto es un libro. Pero el desafío que existe detrás va mucho más allá de la publicación. Cada vez que un destino comunica su cultura, también está comunicando una historia sobre esa cultura. Lo hace una campaña de marketing, un documental, un sitio web, una experiencia o un libro.
El formato cambia. El desafío intercultural permanece.
Un destino conoce profundamente su propia cultura. Sus potenciales audiencias internacionales no.
Por eso, la pregunta no es simplemente si un destino tiene una historia para contar.
Es si la audiencia tiene el contexto cultural necesario para comprenderla y si la historia que estamos contando le permite ver esa cultura más allá de sus propios supuestos.
Ahí es donde una perspectiva intercultural puede transformar el storytelling de destinos, la comunicación de marca y el posicionamiento cultural, sin importar el formato.
Conocé más de mi trabajo acá y agendá una llamada gratuita para conversar.




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